Elijo lactancia... extra prolongada (al diablo los términos). / Empatía Jurídica

2.22.2016

Elijo lactancia... extra prolongada (al diablo los términos).

El amor a un hijo es verdad que es la emoción más pura y más intensa que he experimentado, al principio de mi maternidad fui un manojo de nervios (aún lo sigo siendo pero en mucho menor medida). Conforme pasan los días y las semanas y una vez que mi hijo tiene ya 2 años, va 5 horas a la guardería (que me parece un tiempo prudente).


Hoy después de una sencilla operación de oídos en la que le colocaron unos drenajes transtimpánicos, pasé una angustia terrible durante 5 minutos. Por unos segundos me di cuenta de que no he superado mi miedo a la impermanencia, lo cual considero normal dada mi fatal experiencia con mi primogénito. Pero... todas las madres o mujeres con sentido materno altamente desarrollado con las que platico, coinciden en decir que el hospital es una situación de nervios total.

Durante 10 minutos posteriores (más los 5 anteriores) paso por mi mente mi elección de organizar mi vida según las necesidades de mi hijo, siendo él mi prioridad total, es así que, en un día normal cuando le recojo de la guarde, nada ni nadie ocupa toda mi atención más que él,  aunque reconozco que todo el tiempo no puedo dedicárselo al 100, porque a veces surgen tareas domésticas, pendientes, o simplemente mi humor no me permite ser creativa a una entrega total.

Estas situaciones de hospital son el detonante de mis nervios totales y casi siempre termino discutiendo con mi esposo, que si él o  yo, bla bla, me sale la vena de incomprendida y cuando veo que algo pudo haberse evitado y no lo hicimos por tratarme como una paranoica, bueno... me vuelvo una verdadera guerrera si mi hijo enferma.

Otras veces, como en este otro período que llevamos 2 semanas de otitis, conjuntivitis y parvo virus, uno tras otro, terminé agotada e histéricamente irritable, hoy por ejemplo que es lunes, después de todo el viernes madrugada y parte del sábado de mi hijo vomitando, ayer empezó a comer un poco, pero su ritmo de recuperación es lento y yo quiero ir express, así que de por sí él ya es un comedor pésimo (o al menos la mayoría del tiempo lo es, aunque debo reconocer que ha mejorado bastante hará un par de meses), pues eso, no come.

Y como no come por las buenas, pues es un arranque de desesperación le obligo a una cucharada de comida y además le castigo diciendo que no hay más teta, se acabó, pero inmediatamente pienso: Él tiene 2 años 2 meses y sigue pidiéndola como nada  más en el mundo, es una necesidad indiscutible para él ¿Será sano? Así acto seguido después de no probar bocado y comerse dos bocados de pan en media hora, desisto y lo llevo a la siesta con la intención firme e irrevocable de no darle teta nunca más.

Mientras estamos acostados mi hijo susurra con su voz angelical "teta" y yo "no hay teta, no comiste" pero insiste, y yo pienso y si tanto la pide será que ¿Es necesaria? Así que prefiero calmarme primero después de esos nervios de la comida y acto seguido le doy teta... cuando le tengo dormidito "me escapo" y...

...corro a la pc para ver si hice bien, para mi sorpresa doy con un completo documento redactado por Alejandra Gutiérrez Montero #lactivistablogera y su reivindicación a una verdadera lactancia NO TIENE DESPERDICIO PULSA AQUÍ PARA VERLO mi finalidad era saber si es sano o si es caca lo que le doy ¡Oh! ¡Alivio! Con estas opiniones tan documentadas acerca de prolongar la teta hasta los 7 años (ya lo había leído)... me siento bastante comprendida y aliviada. Solo el tiempo dirá hasta qué tiempos llegamos.


Así que tengo que ir asumiendo que seré el centro de atención y conversación de mucha gente, y que ya puedo estar preparando mis argumentos para justificarme con mi familia y la familia de mi esposo. Porque esta elección mía, traerá muchos comentarios... eso lo firmo

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