Serme fiel cuando emprendo. / Empatía Jurídica

5.08.2016

Serme fiel cuando emprendo.

Siento encima el peso de la responsabilidad de escribir y promocionar la página de facebook de mi Portajuguetes para paseo©, se me han despertado muchos dilemas personales, el más fuerte ¿Cómo dirigirme a un público al que sienta mío? Este pensamiento me surge debido a que mi invento puede ser disfrutado por todos los bebés, pero... empecé a sentirme incómoda por obviar que está inspirado y dedicado en mi bebé prematuro, entonces... en pro de serme fiel y de hacerlo todo con verdadero corazón, retomo mi motivación inicial "inventé este gran objeto por mi situación como mamá de un bebé prematuro" y decidido seguir ese cause.



El día que nació mi J's fue un momento increíble (con él nacieron las semillas...) porque en verdad no me creía que estuviera fuera de mi vientre y vivo, eso fue un shock que me costó asimilar unas milésimas de segundo: Cogerlo en brazos y hablarle, decirle ¡Hola! ¡Te quiero mucho mi amor, qué bueno que ya estás aquí! ¡Nos van a separar un rato, porque te llevaran a revisar y una incubadora!  ¿Quién dice esto último a un recién nacido? ¡Solo yo!

¡Un comienzo frustrante y doloroso! Sí doloroso, literalmente me dolía el pecho y estaba cansada y abatida porque no se cumplió nada de lo que había imaginado: Tuve un parto provocado y no natural, me llevaron al quirófano por si algo fallaba, con lo cual mi esposo no estuvo conmigo y para terminar dormí separada de mi bebé ¡Palo trás palo!

El resto de la noche transcurrió eterna y dolorosa (emocional y fisicamente) porque mis expectativas no se cumplieron y dormimos en sitios separados, sentí que no podía esperar a estar más tiempo sin él ¡Separados! y tuve que hacerlo,  no pude dormir y para ser francos casi no podía enfocarme en meditar que fue lo único que me alivio un poco, la noche fue larguisima y ansiosa, pero me enfoque en sentirme frustrada y agradecida porque él estaba bien, enfocarme en el "lado bueno" me ayudó a estar más tranquila

Tampoco tenía pensado que mi niño dormiría en el hospital durante tantos días (13 para ser exactos), así que, todo aquéllo fueron momentos agridulces; los 13 días posteriores fueron de muchos nervios, discusiones con mi esposo y con mi madre, con el primero por no sentir esa "necesidad orgánica y emocional" que yo sentía de estar cerca de mi bebé en TODO MOMENTO, me ponía histérica que no se diera suficiente prisa para llegar exactamente a las 9 am al hospital; y con la otra, por no realizar las tareas de mi casa como yo quería. Fue mucha tensión, nos levantábamos a las 6 o 7 am para ducharnos, si daba tiempo desayunar y salir corriendo al hospital.

En el hospital era un alivio cargar a mi hijo y abrazarle, aunque solo le cogiamos para alimentarlo (que no era suficiente para mi) y eso que Js era el último en hacer la toma, no se enganchaba al pecho y tampoco mamaba con ritmo del biberón, a los pocos días le pusieron una sondita para meterle la leche (yo lloraba).



Viviendo esta experiencia tuve mucho tiempo de ralentizarte, de pausarlo todo, pues lo más y único imporante para mi, era estar cerca de mi hijo, pero cuando a momentos salía de mi dimensión, me daba cuenta de todas las demás historias a mi alrededor, otros padres con bebés prematuros, algunos enfermos otros demasiado pequeños. Por momentos no quería entrar más al cuarto de lactancia porque escuchar que un bebé había pasado de una complicación a otra, me ponía de los nervios primero porque me dolía verles sufrir y segundo porque me daba mucho miedo. Así que me centraba en sacarme la leche y pensar en el bien de mi bebé y de todos los bebés que estuviera en apuros.

Cogíamos a mi niño en brazos cada 3 horas, que es el tiempo estipulado para darle de comer y "engordarle" Js nació pesando 1.910 kg pero en tres días bajó hasta 1.650 kg y eso me tenía los nervios de punta, aparte que no comía rápido ni parecía querer comer, muchas veces devolvía lo que le metían por la sonda. En fin, después de ese trajín, el alta fue un gran alivio, venir a casa fue un gozo, aunque dicho gozo duró 3 días, pues se acompaño de miedo, dudas y mucho mucho cansancio físico y emocional.

Esto me hace recordar un comentario de una gran amiga que me dijo "la vida es subir y bajar", y efectivamente así fue, pero la cuestión es que a mi esas subidas y bajadas no me gustan, me desgastan y descontrolan, soy más equilibrada y quiero todo más plano, lo cual nunca se ha dado del todo. Y por eso pienso que a pesar de que todo parece torcido se puede cultivar una actitud sino tranquila sí de "atención total" sentir enserio todo lo que te está pasando.

Me gustaría sugerir que si tienes amigos "papás prematuros", no obvies brindarles un detalle que puede ser bien una llamada o un regalo NO REGALES SOLO AL BEBÉ, ELLOS ESTÁN PASANDO UN MOMENTO DURO y TODA SONRISA ES UNA PÍLDORA EMOCIONAL: Es un gran detalle que te pregunten si te pueden visitar, que lo hagan apareciendo con chocolates y bombones "endulzan tu vida", y por favor cuida mucho lo que expresas en ese delicado y sensible momento, tal vez no es necesario ni que digas nada SOLO ESCUCHA y DA PALABRAS DE ÁNIMO. Por favor evita frases fuera de lugar:

¡Qué chiquito esta!
No se pudo esperar a nacer, ya quería llegar pronto
Y ¿Sobrevivirá? (Esto cuando acaba de nacer y aún sigue en el hospital)
“Por lo menos puedes dormir bien mientras el bebé está en el hospital”

FRASES Obtenidas del documento 10 COSAS QUE JAMÁS DEBES DECIRLES A LOS PADRES UN O UNOS BEBÉS PREMATUROS. Y LO QUE SÍ PUEDES HACER.


Y aquí aprovecho mis segundos de publicidad, pero lo digo desde la experiencia y con sinceridad, el portajuguetes © ayuda a que un paseo por la calle siga siendo una actividad sana y agradable. 
Está pensado en que un paseo por la calle sea un momento de gozo, los juguetes limpios y tu bebé sin contacto con bacterias. Los juguetes no caen al suelo, no se ensucian y no los pierdes.


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